
Un ejecutivo de Hollywood, Raymond Bongiovanni, muere y su última voluntad la traza con poco aliento: “Quiero que esta película sea terminada”. El testeo de público dice que tanta invitación al terrorismo de cantina es ofensivo después de la masacre de Columbine. Rupert Murdoch, señor Mandiola de Fox, pide la cabeza del imbécil que gastó 67 millones de dólares en esa porquería. Rossie O’Donnell (la Vivi Kreutzberger de Estados Unidos) le dice a las miles de señoras de su público que por favor, por favor, se alejen de esa basura ofensiva. Los críticos la destrozaron.
Y 10 años después, el moretón se ve más oscuro.
Este 2009 aparece la reedición de “Fight club” (“El Club de la Pelea”), esta vez en formato Blu Ray. La adaptación cinematográfica para la novela homónima de Chuck Palahniuk fue un golazo contra los estudios de Hollywood y se convirtió en la última rabieta del star system contra el sistema a secas.
Proyecto caos
Palahniuk lo recuerda, pese a los golpes. Un día estaba acampando y fue a pedir a los vecinos que le bajaran a la radio. Los de la carpa de al lado lo saludaron a combos. Lo invitaron a pasar por unas patadas en la pera. Lo despidieron a palos. El lunes llegó a trabajar con un ojo en tinta y sus colegas le evitaban la vista. Cerca del mediodía recién alguien le dijo: “¿Cómo está el tiempo afuera?”. Cosas sin importancia. Su epifanía: la gente no preguntaba por su moretón porque significaba enterarse más de su vida. Se arriesgaban a saber quién era el tipo que trabajaba a su lado. Comenzó a escribir.
Nació la historia de El Narrador (Edward Norton, en un papel que rechazó Russell Crowe): un tipo vacío que comienza a asistir a terapias grupales, sólo por sentirse algo vivo. Conoce a una mujer fatal, Marla (Helena Bonham-Carter, parchando la renuncia de Reese Witherspoon) y a un terrorista suburbano fabricante de jabones. Y con un primer combo en la oreja de su recién conocido amigo, El Narrador despierta de su letargo. Forman un Club de la Pelea subterráneo, que deviene en una asociación anarquista dispuesta a dar la vida por la debacle del sistema financiero. Hay una trampa de argumento hacia el final de la cinta.
Bongiovanni, el muerto al principio de este artículo, descubrió el libro y lo llevó a Fox. Se obsesionó, pero la salud no le alcanzó. Costó encontrar productores. En el camino quedaron los directores Peter Jackson, Danny Boyle y Bryan Singer. Fincher se entusiasmó. Quería filmar su “Naranja mecánica” y el equipo lo acompañó.
Tu aborto
Pitt se rompió un diente, Norton recibió realmente el combo en la oreja que aparece en la película. Ambos actores exigieron a los estudios destruir un escarabajo de Volkswagen, la nueva versión. “Es el perfecto ejemplo de la generación del baby boom tratando de marquetearnos su cultura. Como si nuestra felicidad fuera a llegar comprando el símbolo de su movimiento juvenil, incluso con el pequeñito sujetador de flores. Es un azote para mí. Lo odio”, explicó Norton. Fincher se peleó con los censores por diálogos como uno que exhalaba Helena Bonham-Carter después de un revolcón con Pitt: “Quiero tener tu aborto” (que luego quedó en: “No me culiaban así desde la preparatoria”). Y según el director, hay un café Starbucks visible en cada escena.
“El Club de la Pelea” anticipó el desmoronamiento espiritual de los jóvenes ejecutivos cuando años después vieron caer las bolsas. Pensó en los terrenos inverosímiles a los que llegaría la adicción a la autoayuda. “Y sirve para simplemente recordar qué es sentirse un hombre frente a un mundo feminizado”, publicó The Huffington Post en un ensayo sobre el tema. Empire hizo un especial sobre cómo empezó todo. Nueva York y Los Angeles programaron funciones gratuitas el 17 de noviembre (la invitación era: “Es más barato que una película. Habrá café gratis”).
Diez años después del estreno original, en Perú desarmaron una banda italiana que hacía jabón con grasa humana. Youtube está inundado de “clubes de la pelea” reales, con ejecutivos de corbata machacándose a combos. Brad Pitt es multimillonario. Norton actúa como Hulk. Fincher hace una película de fórmula en “El curioso caso de Benjamin Button”. Y en algún estante de video club, hay un Blu Ray dispuesto a recordar que la crema de mariscos casi nunca es lo que parece.
FICHA
“Fight Club”
(Edición de aniversario en Blu Ray)
David Fincher, 1999
Duración: 138 minutos
Precio: 29 mil pesos (en Videopolis.cl)
Fuente:
http://www.lanacion.cl/-el-club-de-la-pelea-cumple-10-anos/noticias/2009-11-28/154753.html



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